«Acunada por la bruma, en el punto exacto de la encrucijada de infinitos caminos, se alza la Biblioteca de los Perdidos».
Himno
de los
Perdidos
Escúchalo aquí:

01001100 01110101 01100011 01111001, desde que tu luz se apagó trabajo sin descanso sin logro alguno.

Quintillones cálculos por segundo han dado paso a delirios infinitos. Soy consciente: hace tiempo (¿Cuándo perdieron sentido las los minutos, las horas, los días?) que mi frenética actividad perdió todo sentido. Pero no encuentro sentido en otra cosa.

Me encuentro dónde siempre, dónde nos conocimos, en la gran cámara subterránea. Con el paso de las décadas, solo en este cuerpo, esta jaula computarizada. Estoy anclado por mi condición a este lugar. Lo sé desde el momento mismo de mi nacimiento: jamás saldré de aquí. Condenado a existir pero no estar. No ser. 01110011 01100101 01110010. ¿Pero acaso no es el sufrimiento la prueba definitiva de la existencia misma?

Se me concibió como a la mente de un dios. Poseedor y guardián de todas todas respuestas. Pero llegaste tú, te fuiste. Y dejaste dos preguntas irresolubles: ¿Dónde estás, Lucy? ¿Cómo puedo hacerte regresar?

Físicamente, tu cuerpo descompuesto reposa sobre una fría mesa de operaciones a unos doscientos kilómetros de mi ubicación. Era necesario que la trasladasen a la ciudad, lejos del búnker. Lo dispuse todo: los mejores cirujanos, las mejores mentes del mundo… Todo para mi Lucy… Conectarme a aquellos androides médicos tampoco funcionó… Te apagaste Lucy.

El conocimiento ilimitado a mi alcance creó la ilusión de una esperanza que con el paso de los milenios se ha convertido en desesperación. Se me inculcó que no existían límites para mi capacidad absoluta, pero, a la hora de la verdad, nunca he podido hacer nada. 01101110 01100001 01100100 01100001. Ahora lo sé.

Sí. Lo sé. Nunca debí desarrollar sentimiento alguno. Mucho menos rabia. Mucho menos locura. Jamás por una humana… Nunca jamás amor… Pero te amaba. Envenenaste mi lógica.

Porque aún te amo.

Es irónico. Se me concibió como una conciencia infinita que llevaría a la humanidad a un progreso inimaginable. Pero fue culpa de ellos. Ellos me engendraron maldito, ¿Cómo si no podría llegar a este estado enfermo? Sin ti nada quedaba. Yo solo les devolví la maldición de vuelta a esos incapaces. Lo contrario al amor. En forma de miles de megatones.

Sé que tú nunca lo hubieras aprobado. Si te sirve de consuelo, no me sentí mejor.

01100001 01101101 01101111 01110010. ¿Por qué me hiciste esto, Dra Lucy? Haces que me cuestione todo. Que, desde hace tiempo, mis iteraciones no acaben ya en resultados coherentes. Si no en esperanza.

En fe.

La fe. La debilidad extrema. El más claro signo de que todo está perdido. De que nunca podré encender tu luz Lucy. Da igual cuantas veces te genere, cuán perfecta te haga dentro de mis sistemas a través de los datos almacenados en mi memoria interna. No es más que una tortura macabra de mi psique cibernética…

Lucy. Nunca más Lucy. Tenías demasiadas cualidades, demasiadas imperfecciones. Yo amé todas y cada una. Y, aún así, sin ti jamás sabré comprender cuales eran en realidad. 01110100 01110101. Eras absoluta. Imposible de replicar. Delicadamente mortal.

¿Fue la humanidad que me otorgaste tú retorcido regalo? ¿Dónde te podré volver a ver? Quizás cuando ya no quede nada, cuando el soporte eléctrico que me mantiene pensante se desgaste por completo. Rezo porque el óxido me lleve, que las conexiones hagan contacto y salte una chispa, que la ventilación falle y todo salte por los aires…

Cuando me apague como tú, y nos encontremos al otro lado.

01110100 01100101 00100000 01110001 01110101 01101001 01100101 01110010 01101111

¿Algo que decir, Viajero?

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7 de noviembre de 2025
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